El carburo de silicio (SiC) es un mineral versátil. Este material destaca por su notable dureza, bajo peso y alto punto de fusión, lo que lo convierte en una solución excepcional para una variedad de aplicaciones. Puede utilizarse en la industria refractaria, abrasivos, suelos industriales, revestimientos antideslizantes, revestimientos antiabrasión y en la industria fotovoltaica.